Hoy siento mi corazón lleno de alegría, pues el sábado fui parte de algo tan grande que va más allá de mi, y de tod@s las que asistimos y vivimos un momento histórico, una coyuntura del tiempo con olor a orgullo, a emoción y dimos otro paso hacia nuestro sueño.
Una marcha donde el arco iris marcaba nuestra meta, el Zócalo de la Ciudad más grande del Mundo, que ayer estuvo iluminada por el orgullo LGTB el cual recorría las venas de todos las personas que formamos parte de ello. Vimos que no existe límite a los sueños y a los deseos de todos. Un contingente formado por todos los colores del arco iris.
Durante ella vimos a niños, adultos, jóvenes, ancianos, gordos, flacos, gays, bisexuales, lesbianas, travestis, transgéneros, bugas, quienes compartimos un sueño y espacio en nuestra historia. Pero lo mejor de todo fue que se demostró la tolerancia y el respeto que cada vez va creciendo hacia nuestra persona, y para eso sirve la marcha, para mostrarnos y decir, “aquí estamos, somos parte de todo y somos personas que sienten y viven como cualquiera lo hace”. La marcha no es la panacea pero es una “gotita consciente” que llenará el vaso de la tolerancia y el respeto.
Incluso pude ver gente que dudaba de la marcha pero que mejor asistió y apoyó con su presencia, y eso habla de que tod@s somos una misma fuerza. Y sé que ese fue nuestro día de expresión en conjunto, pero no olvides que cada día que sales, hablas, te vistes y te expresas haces el cambio, construyes el futuro. Hay que dejar de pensar en que van a hacer por ti los demás, sino en qué vas a hacer tú por los demás. Recuerda que después de ti viene más gente y que somos una sociedad, ayuda a construir el camino que van a recorrer en el futuro, como tu caminas en el que construyeron antes de que tu siquiera nacieras. Just keep walking. Y marchamos.
Hoy siento mi corazón lleno de alegría, pues el sábado fui parte de algo tan grande que va más allá de mi, y de tod@s las que asistimos y vivimos un momento histórico, una coyuntura del tiempo con olor a orgullo, a emoción y dimos otro paso hacia nuestro sueño.
Una marcha donde el arco iris marcaba nuestra meta, el Zócalo de la Ciudad más grande del Mundo, que ayer estuvo iluminada por el orgullo LGTB el cual recorría las venas de todos las personas que formamos parte de ello. Vimos que no existe límite a los sueños y a los deseos de todos. Un contingente formado por todos los colores del arco iris.
Durante ella vimos a niños, adultos, jóvenes, ancianos, gordos, flacos, gays, bisexuales, lesbianas, travestis, transgéneros, bugas, quienes compartimos un sueño y espacio en nuestra historia. Pero lo mejor de todo fue que se demostró la tolerancia y el respeto que cada vez va creciendo hacia nuestra persona, y para eso sirve la marcha, para mostrarnos y decir, “aquí estamos, somos parte de todo y somos personas que sienten y viven como cualquiera lo hace”. La marcha no es la panacea pero es una “gotita consciente” que llenará el vaso de la tolerancia y el respeto.
Incluso pude ver gente que dudaba de la marcha pero que mejor asistió y apoyó con su presencia, y eso habla de que tod@s somos una misma fuerza. Y sé que ese fue nuestro día de expresión en conjunto, pero no olvides que cada día que sales, hablas, te vistes y te expresas haces el cambio, construyes el futuro. Hay que dejar de pensar en que van a hacer por ti los demás, sino en qué vas a hacer tú por los demás. Recuerda que después de ti viene más gente y que somos una sociedad, ayuda a construir el camino que van a recorrer en el futuro, como tu caminas en el que construyeron antes de que tu siquiera nacieras. Just keep walking.
Amaneciendo.
Nuestro día comenzó muy temprano, llegando a las 9 de la mañana al Ángel, donde comenzamos a poner nuestro granito de arena como edecanes por parte de TVMEX, nuestro grupo. Ayudando al que lo solicitaba y buscando que tod@s los contingentes se registraran, y claro haciendo presencia directa ante los medios que lo solicitaban, incluso AP, que va a mostrarnos en Europa, Televisa y varios medios de Radio, artistas de la lente, y escolares que se dieron cuenta de que varios tabúes son fantasías.
Por fin llegó el momento de salir y ya montadas en nuestra plataforma desfilamos alegres y llenas de emoción de vivir ese sentimiento. Para mi fue mi primer marcha y les aseguro que fue genial ver a miles de personas que nos saludaban, se tomaban fotos con nosotras, compartiendo nuestra alegría, animándonos, vaya que fue hermoso.
No importa si quieres mostrarte o si quieres mantener tu rostro oculto, lo que interesó fue el formar parte de esa voz que está en contra de cualquier forma de discriminación. Espero que para la que siguiente, te animes y nos acompañes. Solo vives una vez, decídete ya.
Paulina Velasco.
Se lo que quieras ser, pero enorgullécete de serlo. |