Fernanda

 

Hola mis queridas amigas, espero que se encuentren muy bien y felices, que eso es lo más importante en esta hermosa vida, que aunque hay veces que nos da golpes irreparables, vale la pena vivirla.

Por cuestiones de trabajo estuve seis meses en la hermosa ciudad de Valencia, España. En estos momentos que les estoy escribiendo me encuentro a bordo de una jumbo de Lufthansa rumbo a mi México lindo y querido, tengo unas ganas de estar ya con todos mis seres queridos y poder reunirme con ustedes para irnos de reventón a bailar y disfrutar de mi feminidad plenamente, ya que por las tierras del Quijote fue imposible hacerlo. Varias amigas me preguntaron que si ya me había reunido con las chicas españolas, pues de seguro ellas ya estaban bastante organizadas. Pues no, resulta que ellas en cuestión de organización están muy dispersas. Me inscribí al club “La Noche es Nuestra” para ver si contactaba a alguna chica Valenciana o de Barcelona para poder salir, pero no tuve respuesta, salvo una chica Valenciana, pero por sus compromisos fue imposible, siquiera conocernos disfrazadas de hombres.

Bueno, pasemos a lo que deseo platicarles en esta primera ocasión. En todo este tiempo que ha estado funcionando el Club, se han tratado muchos temas muy interesantes en los cuales algunos llegan a formar polémicas bastante fuertes. En algunos casos, las opiniones son encontradas y en otros casos todos reafirman una misma opinión. En esta ocasión quiero retomar un tema que hace unas semanas estuvo muy comentado en el club, se trata del tema de las esposas, novias o parejas cuando se enteran de nuestra feminidad.

Antes de empezar quiero enfatizar que lo que voy a exponer en este artículo es exclusivamente mi opinión muy particular, de ninguna manera puedo asegurar que es lo correcto o el comportamiento que todas debemos seguir.

A varias de mis amigas que me han pedido consejo al respecto, siempre les platico mi experiencia y de ahí que ellas saquen conclusiones.
En breves palabras les cuento mi experiencia:
Siempre he tenido el apoyo de mi esposa, tanto de la mamá de mis hijos como de mi esposa actual. Ellas, así como dos novias que tuve, se enteraron de mi feminidad antes de decidir tener una relación seria y con posibilidad de casamiento. Ellas siempre me apoyaron en mi feminidad, al nacer mis hijos, yo tomé la decisión de regresar al “closet”. Cuando volví a casarme, fue mi esposa la que me animo a volver a salir del “closet”. En este caso, yo he asociado el comportamiento de mi esposa a dos factores principales. El primero el que a todas las mujeres a las que me acerqué, son mujeres sin prejuicios religiosos ni sociales. El segundo, es que ellas se enteraron de mi feminidad antes de que iniciáramos una relación de pareja.

Claro que en mi caso particular esta fuera de la normalidad respecto a otras chicas. ¿Por que digo fuera de la normalidad? Pues por la forma que me comporté con las mujeres que me gustaban. Entonces podemos preguntarnos: ¿Cuál es la normalidad? Vale la pena que pararnos un momento aquí para entender realmente que significa normalidad. Creo que se a abusado demasiado de esta palabra y cuando eso ocurre, se pierde su verdadero significado, dando la posibilidad de su manipulación y poder descalificar a cualquier comportamiento, persona o cosa. Esta palabra viene de la estadística, la estadística es una ciencia en el sentido completo de la palabra, pues consta de teorías y de experimentación. Para entender que significa normalidad, pensemos en un pequeño experimento, por ejemplo, tenemos 1,000 bolitas de diferentes tamaños, entonces se define normalidad como el mayor número de bolitas que tengan el mismo tamaño. Esto quiere decir que quedarán un número de bolitas mayores y otro número de bolitas menores en tamaño, y por supuesto, de ninguna manera quiere decir que las bolitas fuera de la normalidad estén defectuosas o enfermas o cualquier otro adjetivo que las descalifique respecto a las que se encuentran en la normalidad, simplemente no son iguales en tamaño.

Usando esta definición, yo estoy fuera de la normalidad respecto a que mi esposa sepa de mi feminidad. Ya que la mayoría de las esposas no lo aceptan y en caso de que lo hagan ponen muchas condiciones.
En función de todo lo anterior, podemos preguntarnos: ¿Cuál es el comportamiento normal de las esposas ante la feminidad de sus esposos? La respuesta que puedo dar a este respecto, es debido a las pláticas que he tenido desde hace 7 años con múltiples amigas, tanto por correo electrónico como personalmente (en un 80% ha sido por correo electrónico) y a la consulta de muchísimas páginas personales de chicas de todo el mundo.
Podemos ponetr los dos casos de comportamiento de las esposas, estos marcan los extremos (a mi juicio personal) El primero, es cuando una mujer se casa, ella supone que se casa con un hombre en el sentido estricto que manda la sociedad, principalmente si es una mujer de escasa cultura (esto no quiere decir que sea ignorante, incluso puede tener una carrera universitaria y ser toda una profesional), a la que le vendieron desde chiquita que los hombres tienen que ser muy machos (estos casos son el extremo, por suerte cada vez son menos), este tipo de mujer rechazará cualquier indico de feminidad por parte de su esposo. Puede suceder que al paso de los años de matrimonio, ella se entere por casualidad o por que su esposo decide confesarle su feminidad, ella inmediatamente lo rechazará, no le interesará ninguna explicación y aunque se la dieran, ella simplemente oirá, pero no escuchará, pues su educación le prohíbe cualquier intento de aceptar esa situación. El otro extremo, en general es la esposa que acepta toda la feminidad de su esposo, ella no les interesan las normatividades que dicta la sociedad, por lo regular la relación de pareja no se ve afectada de manera destructiva por este hecho, o sea la feminidad del esposo. Estos son los dos casos que se encuentran fuera de la normalidad.

Lo más normal es que cuando la esposa se entera de la feminidad de su esposo, le viene un choque muy fuerte, habrá reproches, acusaciones de falta de confianza (cosa que es válida completamente) y muchas lágrimas, en muchos casos ellas tratan de saber si su esposo es homosexual. Al paso del tiempo terminan por aceptar la feminidad del esposo, PERO siempre les queda en su pensamiento que su esposo esta enfermo, ¿de qué? No lo saben, simplemente piensan que es una enfermedad. Para aceptar esta nueva situación en su matrimonio, se llevan a cabo una serie de platicas en las cuales cada quien trata de que la situación sea lo mejor posible para cada quién. En general, se llega a la aceptación de a feminidad del esposo, pero se imponen una serie de condiciones que restringen la feminidad del esposo.

Dependiendo de la intensidad de la feminidad de cada hombre, estas restricciones afectarán de distintas maneras. En algunos caso será suficiente la poca libertad que le queda al esposo para satisfacer su parte femenina. Pero en otros casos (que son la mayoría), al paso del tiempo empieza la frustración del esposo por no poder liberar su feminidad como él quisiera. En general esto conlleva a conflictos, primero internos del mismo esposo, pero después, estos conflictos se hacen extensivos a la familia y eso es el inicio de los problemas que pueden llevar a una separación (que es lo mejor que puede pasar) o a vivir un infierno todos los integrantes de la familia.

De todo esto, creo que se desprende que la principal causa del conflicto es el no confesarle a la futura esposa sobre su feminidad. ¿Cómo se puede evitar esto? La respuesta no es sencilla, pues están involucradas muchas cosas sobre la educación que recibimos desde que nacemos. La principal causa es la educación machista. Desde muy temprana edad nos damos cuenta que cualquier insinuación de nuestra feminidad, es causa de regaños, golpes, burlas, etc. Esto nos hace que escondamos lo mejor posible nuestra feminidad, y que solo quede para nosotras, de tal forma que cuando nos enamoramos de una mujer, es tan fuerte la represión de nuestra feminidad por parte de la sociedad, que acabamos por no confesársela a nuestra futura esposa.

Lo que acabo de escribir es únicamente mis conclusiones, debido al intercambio de experiencias con otras chicas, de ninguna forma estoy diciendo que esto sea realmente lo que pasa alrededor de este tema.

Bueno mis queridas amigas, por ahora dejo las cosas hasta aquí, si tienen algún comentario a estas líneas, con gusto y agradecimiento lo recibiré, por lo pronto les mando un beso tronador y un abrazo de Oso.

Fernanda

 

 

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