Estando en uno de los horizontes de mi vida, encontré y viví uno de los momentos mas tierno y dulce que la vida me regala, cuando yo lo pido.
Pude sentir y tocar lo femenino con toda su grandeza.
Vi como lo femenino, salio como sale el arco iris, pintando el horizonte con toda su destreza.
Mis amigos Javier y Jaime, abrieron sus alas volando al infinito, fueron tan sutiles y tan grandes, mostrándome a Claudia y a Vanesa, me hicieron ver y sentir la importancia que tenemos todos de, dejar fluir esa parte maravillosa, esa parte que es y existe en cada uno de nosotros, la belleza y la fuerza femenina, con la grandeza masculina.
Mi cerebro y mi ser alineándose, sacaron en perfecta armonía, por momentos, masculina y femenino, entendiendo en todo su esplendor el infinito.
Malu C.