En mi niñez siempre quise tener una Barbie, si esa muñeca que la mayoría de las niñas desean, que piden a los Reyes Magos, a Santa Clos, que esperan les regalen una en su cumpleaños; si yo desee una Barbie, poder vestirla, tenerla a mi lado, soñar que cuando creciera seria igual a ella, delgada, rubia, guapa, ojos azules; con su porte, su figura; ella siempre usa zapatillas altas, anda a la moda, es deportista, intelectual, independiente, tiene autos, casas, es un icono de la Mujer que una niña desearía llegar a ser.
No nunca tuve una, es mas no dejaban que agarrara la de mi hermana; eso es cosa para niñas no para niños; quería jugar con ella; deseaba sentirme ella, vestirla, ponerle la ropa que yo quisiera, cambiarle la zapatillas, usar vestido largo, una mini falda, una blusita escotada, sport, jeans, pantalones, a ella le asienta muy bien toda la ropa, es de piernas largas lo que la hace lucir aun mas, ella es Barbie la mueca de ensueño que solo el genero femenino la puede tener.
Si siempre desee tener una Barbie, mas nunca la obtuve.
Ahora descubrí que puedo ser mi propia Barbie, me visto, me pongo lo que me gusta, salgo, me siento yo, quizás no soy aquella rubia de buen cuerpo ver, mas sin embargo me siento bien siendo yo misma, libre al fin, si vestida algunas dirán, otros que soy Tarevsti, mas yo me siento femenina, otro tipo de Mujer tal vez, transciendo de un genero al otro, me fascina serlo, no creas que es sencillo aprenderlo de un día para el otro, es un proceso por ello sigo aun hoy deseando tener aquella Barbie, que ahora Soy.